Academia

Pesar por fallecimiento de ex Decana de Ciencias de la UCN

Fecha: 20 diciembre, 2017

Pesar por fallecimiento de ex Decana de Ciencias de la UCN

Sarita Aguilera también se desempeñó como profesora en el Departamento de Enseñanza de las Ciencias Básicas, en Coquimbo.

Con gran pesar fue recibida esta semana en la UCN, tanto en Antofagasta como en Coquimbo, la noticia del fallecimiento de la Dra. Sara del Carmen Aguilera Morales (QEPD), quien fuera Decana de la Facultad de Ciencias durante tres periodos consecutivos.

Sarita, como era conocida entre sus colegas y amigos, se incorporó en 1999 al Departamento de Física de la UCN (DFUCN), Sede Antofagasta, donde trabajó hasta 2011, destacando desde un comienzo por su espíritu de colaboración en el ámbito académico e interpersonal, mostrándose como una persona atenta, solidaria, cariñosa y de buen humor.

Sus estudios de pregrado en Física los realizó en la Pontificia Universidad Católica y su doctorado lo obtuvo en Ucrania. Durante su permanencia como académica del Departamento de Física trabajó en investigación en el área de la Física Aplicada en junturas fotovoltaicas, cristalización de proteínas e investigación de drogas contra la enfermedad de Chagas, en conjunto con académicos UCN y de otras universidades nacionales y extranjeras.

En el ámbito de la docencia destacó colaborando en proyectos docentes y ocupándose del mejoramiento de la calidad del aprendizaje de los estudiantes.

En el área de la dirección y gestión fue elegida por sus pares para desempeñarse como Decana de la Facultad de Ciencias de Antofagasta, durante tres periodos consecutivos y un periodo como Directora del Departamento de Física de la UCN.

El 2011 decidió retirarse y se trasladó a la ciudad de Coquimbo, desempeñándose como profesora del área de física en el Departamento de Enseñanza de las Ciencias Básicas, destacando nuevamente por su calidez humana, preocupándose siempre del bienestar y derechos de sus estudiantes y colegas, quienes la recuerdan como una persona muy conciliadora, aportando con su experiencia y sabiduría en la búsqueda y mantención de las buenas relaciones entre los colegas. Cabe señalar también que desde el punto de vista de las relaciones entre los colegas, siempre fue muy equitativa, justa y ecuánime.

Otro aspecto de su sello personal, era la capacidad que tenía para formar y trabajar armoniosamente en equipos multidisciplinarios. Como académica hizo valiosos aportes en el Departamento de Enseñanza de las Ciencias Básicas, resaltando en proyectos de docencia, investigación educativa y su aporte en el plan de trabajo de la unidad.

Posteriormente se trasladó a Santiago, donde trabajó como profesora de física en la Universidad Técnica Federico Santa María. Ella siempre estuvo junto a su esposo Máximo Tristá y Carlos, su hijo menor. Dania, su hija mayor, reside en USA.

Sarita destacó por ser una buena amiga y una mujer valiente y con mucha entereza para enfrentar una enfermedad tan devastadora.

Sarita siempre será recordada con mucho cariño, admiración y respeto.

Nota: Agradecemos la valiosa colaboración de quienes fueron sus colegas del Departamento de Enseñanza de las Ciencias Básicas,  el Departamento de Física y la Facultad de Ciencias de Antofagasta, en la elaboración de esta reseña.

2 comentarios

Dania Trista Aguilera

sábado 3 de febrero 2018 8:56 am

Quisiera agradecer en el nombre de mi padre, de mi hermano y en el mío propio por esta reseña de la vida de mi mamá durante sus años por la Universidad Católica del Norte, desde el año 1991 hasta el año 2011.
Mi madre es todo para nosotros. Su partida ha dejado un dolor que no tiene precedentes, ha dejado un vacío que no podremos llenar jamás. Nunca más se vuelve a ser feliz, nunca más se vuelve a sonreír igual.
Mi adorada madre deja una responsabilidad y vara muy alta en nosotros, sus dos hijos y su adorado esposo. Deja un cariño y un amor inmenso en sus bellos nietos a los que amó con todo su gran corazón de abuela, la mejor. Su gran sueño era poderles ver grandes y que la recordaran siempre, pero no por fotos. Su sueño, este sueño no se cumplió. Nosotros, sus hijos y amado esposo, tenemos la misión y la sabremos cumplir, porque así nos enseñó ella, de transmitirles el amor de su abuela. Sus nietos eran lo más grande que ella tenía en la vida desde que anunciaron sus llegadas a este mundo. Mi madre, mi gran madre partió pensando en ellos y preocupada por ellos hasta el último momento. Luchadora incansable, con un amor infinitos por sus hijos, por su marido, por su familia que siempre le fue correspondido. Lo más hermoso que hizo en su vida fue crear nuestra familia y entregarnos todo su gran y dulce amor.

Muchas gracias nuevamente

Dania Tristá Aguilera

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Romina Páez

sábado 3 de febrero 2018 10:55 am

Excelente reseña, la describe muy bien.
Una mujer que entregó grandes aportes a las diversas investigaciones, sin embrago su calidez como persona, la hacia diferente a otras, siempre amable, cordial, entregando sabinos consejos y respetaba mucho al otro. Una mujer ADMIRABLE. Besos al cielo.

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