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Cerro Armazones es más seco de lo que se pensaba lo que favorece la astronomía

Fecha: 19 julio, 2016

Cerro Armazones es más seco de lo que se pensaba lo que favorece la astronomía

Investigación encabezada por el Dr. Stefan Kimeswenger, de la UCN, también entrega información para entender el cambio climático global.

El cielo de Cerro Armazones es más seco que el de otros lugares de la Región de Antofagasta, siendo un 25% menos húmedo que el de Cerro Paranal, factor que favorece la investigación astronómica desde ese punto geográfico ubicado en el norte de Chile.

Así lo reveló un estudio atmosférico realizado en un área caracterizada por concentrar las mejores condiciones para la exploración astronómica a nivel mundial.

Cerro Armazones fue elegido para la instalación del E-ELT (European Extremely Large Telescope o Telescopio Europeo Extremadamente Grande), perteneciente al Observatorio Europeo Austral (ESO) y que, con su espejo primario de 39 metros de diámetro, está llamado a ser el telescopio óptico e infrarrojo cercano más grande del mundo.

La nueva información atmosférica sobre el sector forma parte de un trabajo de investigación desarrollado por un equipo integrado por el Dr. Stefan Kimeswenger, académico del Instituto de Astronomía (IA) de nuestra Universidad, y que incluyó el análisis de múltiples variables en un área donde se encuentran emplazados los principales observatorios del planeta.

El trabajo consideró aspectos como altura, humedad y la absorción de luz infrarroja de las estrellas, usando espectros tomados en las cercanías de Cerro Armazones.

“Nuestras investigaciones son mejores que las que utilizan globos o similares”, resaltó el científico austriaco radicado en Chile, quien indicó que tanto en Paranal como Armazones existen condiciones ideales para la observación astronómica. “Enero y febrero son los meses más húmedos en ambos cerros, mientras que julio y agosto son los más secos”, destacó, junto con agregar que los resultados indicaron que la aparición del fenómeno de El Niño no es determinante o causante de un efecto real en la calidad de los cielos.

Los procedimientos utilizados en la investigación incluyeron diferentes técnicas y procedimientos en infrarrojos, ya que los rayos en ese espectro se absorben en la atmósfera, lo que causa una serie de problemas a los astrónomos en sus observaciones.

Sobre el particular, el Dr. Kimeswenger señaló que la idea fue generar datos atmosféricos actualizados para que los astrónomos puedan desarrollar su labor con mejores condiciones. El trabajo consideró estudios físicos, químicos y moleculares en diferentes alturas.

El estudio atmosférico consideró el uso de espectrógrafos, entre otro instrumental desplegado en un sector previamente determinado de la Región de Antofagasta, y contó con apoyo del Observatorio Europeo Austral (ESO), entre otras instituciones, incluida la UCN.

Además del Dr. Kimeswenger, el equipo científico que participó en la iniciativa lo integró la Dra. Masha Lakicevic y el Dr. Wolfgang Kausch. Los resultados de este trabajo ya han sido difundidos a nivel científico en publicaciones indizadas, y ahora son compartidos con la comunidad en general.

CAMBIO GLOBAL
De la investigación surgió como subproducto información que ayuda a entender el cambio atmosférico global, en especial en aspectos relacionados con concentraciones de gas metano, entre otros ámbitos.

“La información que es “ruido” para los astrónomos, son datos de gran valor para otras disciplinas”, apuntó el científico de la UCN.

Agregó que el próximo paso es reunir datos de archivos históricos de otros observatorios del norte de Chile, como La Silla o Cerro Tololo y compararlos con información actual. De esta manera, se espera ver los cambios ocurridos en el clima en los últimos 40 años.

También anunció que el Instituto de Astronomía de la UCN participará en la investigación atmosférica de una de las áreas del norte chileno que forma parte de los lugares a nivel mundial donde se proyectaría instalar el Cherenkov Telescope Array (CTA), proyecto astronómico que incluye una red de telescopios de alta tecnología que sean capaces de detectar rayos de muy alta energía. “Nuestra investigación de atmósfera es la base para los estudios de la técnica y detalles de los lugares para estos instrumentos”, aclaró el Dr. Kimeswenger.

La iniciativa considera realizar mediciones en un área situada en los alrededores de Cerro Paranal, a unos 15 kilómetros al sur, para conocer en detalle las características atmosféricas de esa zona.

Además de la UCN, participan en esta tarea investigadores de otras instituciones nacionales, como la P. U. Católica de Chile, U. de Valparaíso, U. de Chile, U. de Concepción y U. Técnica Federico Santa María.

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